Muestra libro de meditaciones de Mari Cruz

lunes, 22 de diciembre de 2008

Rincones.

El acceso a San Isidro, es fácil si llegamos desde la carretera, pues la ermita esta junto a esta.

Pero hay un pequeño camino que desde el pueblo y entre los huertos, accede también por la zona mas baja de la pequeña ermita.

El paseo se hace tranquilo y el canto de los pájaros parece evadirte del mundo, te aisla y traslada a otro tiempo en el que los sonidos solo los producía la naturaleza.


Los arboles dejan pasar caprichosamente la luz del sol, dibujando un paisaje que alegra la vista e invita a expandir el alma.



Los pequeños detalles se vuelven gigantes y cobran su significado especial que en otro sitio simplemente no lo tienen.

Todo es armonía, todo esta en su sitio y tiene su sitio especial. Las setas que nacen, las bellotas que aun sin dar lugar a una gran encina que diera sentido a su ser, se saben alimento de seres que sin ellas no tendrían su sitio. Todo está bien.



Las fotografías han sido tomadas por Mamen, nuestra amiga que ha captado con su cámara el alma de este pequeño sitio, que tantas veces ha servido de refugio y bálsamo para la de los vecinos de Navalpino.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Subida a Ciñana.


Ciñana es el roquedo que domina Navalpino, a sus pies nace el pequeño pueblo del que ahora somos vecinos. Aunque el día era frío, a la tibieza del sol de la tarde nos aventuramos a subir a la cima de Ciñana.
Los caminos, que apenas son transitados por los tractores que van ha labrar las olivas, cada vez se van haciendo mas empinados alcanzando desniveles de casi un 30%.
El paseo discurre entre robles, jaras, encinas, alcornoques, zarzas, y todas suerte de vegetación que en esta época del año viste los mas variados colores, dando al paseo unas vistas relajantes y preciosas.
Las paradas en el camino se hacían obligatorias y cuando la pendiente pico hacia arriba, parte de la expedición tubo que desistir del empeño. Mama y Elisabet volvieron por sus pasos.
Al final, "la cabra hispánica" llego a lo alto y desde allí contemplo lo maravilloso del paisaje.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Guadiana y Valdehornos
















Vivimos en un entorno privilegiado, donde la naturaleza exultante esta por todas partes y se mete por cualquier resquicio de nuestra urbanidad.

Lo que parece ser un pueblo que poco a poco se va perdiendo, es a su vez un enclave que poco a poco va recuperando la naturaleza.





En otro tiempo no tan lejano, paso común para ir de baños, o simplemente pastorear con los animales, ahora se convierte en un paseo por intrincadas sendas, que solo los antiguos del lugar conocen.








Pero la zona de baño y area de descanso veraniega por excelencia fué la confluencia de los ríos Valdehornos y Guadiana.

Zona llena de molinos que con su lenta molienda daban a las gentes la harina para hacer el pan.



Las 7 leyes del éxito, Deepak Chopra